PECADO ORIGINAL

Seiscientas manzanas de plástico, de inigualable belleza, brillo y color, forman un círculo perfecto bajo una cúpula, un domo geodésico. Los domos geodésicos están íntimamente relacionados con la geometría sagrada, al basarse en uno de los sólidos platónicos -el icosaedro-. En su constitución se encuentran pentágonos -asociado al pentáculo- y hexágonos -asociado a la Estrella de David, unión entre el cielo y la tierra-. La esfera confinada en el domo geodésico representa el vientre materno, la matriz.

La cúpula alberga en su interior las 600 manzanas de plástico, que simbolizan los estereotipos, el símbolo del pecado utilizado por la Iglesia en la Biblia, en Adán y Eva. La manzana: fruto envenenado vinculado a la mujer; como en Blanca Nieves y los 7 enanitos, o también a la artificialidad de la fruta que consumimos, tratadas y enceradas para retrasar su maduración y otorgarles el brillo y color deseado por el consumidor, pero que, sin embargo, resultan insípidas y artificiales.

Suspendido sobre el círculo formado por las manzanas, y colgado en suspensión en el interior de la estructura sagrada geodésica, un bonsai de manzano. Un ser vivo, pero mutilado. Para que tenga la forma estética deseada y del tamaño perfecto para tener en posesión en el hogar. El bonsai, representa la mutilación que sufren y han sufrido las mujeres en casi todas las partes del mundo: las mujeres jirafa, el tamaño de los pies femeninos en Japón, la ablación en África, las tallas en el mundo occidental, etc.

Una obra que invita a la reflexión sobre las formas sagradas. Sobre las prácticas que se han ejercido y se ejercen sobre la mujer, sobre cómo se violan sus derechos (DDHH), cómo condenan su libertad. Así ocurre en muchas culturas siempre bajo la influencia de religiones patriarcales. Sociedades patriarcales que han llevado su dominación absoluta a  imponer también los estereotipos de belleza femenina a lo largo de la historia.

“Pecado original” invita a reflexionar sobre la superficialidad, sobre lo que se vende, sobre los estereotipos de belleza femenina en el mundo -extrapolados, por ejemplo, a la alimentación en el mundo occidental-. La dualidad entre lo natural y lo artificial, sobre lo “perfecto” e imperfecto, sobre lo sagrado o lo profano.