Ubide acoge el último proyecto de Irantzu Lekue: un mural para tejer comunidad

Un tercio del pequeño pueblo de Ubide, cincuenta de las 174 vecinas, han participado en el este proyecto para la transformación social de la muralista Irantzu Lekue.

La obra se ha creado sobre el pozo de ventilación 6´ o “seis prima” sobre el canal que une el pantano de Legutio con el pantano de Undurraga

UBIDE.Tres semanas han empleado las vecinas y vecinos del Ubide para crear un mural sobre el pozo de ventilación 6´ o “Seis prima” entre el canal que une el pantano de Legutio con el pantano de Undurraga, bajo la dirección de la artista gasteiztarra Irantzu Lekue. Según explica Agurtzane Bengoa Abasolo, técnica del Ayuntamiento, “el edificio que tapa el pozo llevaba años rodeado de maleza y al tratarse de una de los primeras construcciones que se ve al entrar al pueblo quisimos convertirlo en elemento transmisor de valores, en una nueva carta de presentación de Ubide”. Según explica, son muchas las persona que fin de semana tras fin de semana se acercan hasta esta pequeña localidad situada en la muga entre Araba y Bizkaia “para ascender al Gorbea, pasear por los hayedos de Satzipeta o Motxotegi. Y queríamos mejorar el aspecto de la entrada pero a través de la participación ciudadana, con todas la comunidad que formamos el pueblo de Ubide”, explica.

La muralista Irantzu Lekue explica que “el proyecto ha tenido muy buena acogida desde el principio y estamos muy contentos con todo lo que hemos vivido”. Destaca los datos de participación ya que uno de cada tres habitantes de la localidad ha participado. “En espacial los niños, pero también personas de avanzada edad, jóvenes…” Por eso ha agradecido su implicación al pueblo de Ubide. El proceso participativo de este nuevo mural para la transformación social comenzó con una traducción artística de las ideas que salieron en las tres jornadas participativas con las que comenzó el proceso. De ahí emanan elementos pictóricos que la artista ha incorporado “la tradición carbonera de la localidad, la ligazón con el agua y la montaña, el enorme haya que preside la pared principal, imágenes antiguas del pueblo o las gallinas de Kepa, un niño de la localidad”

Los ejes de esta iniciativa, impulsada por el Ayuntamiento de Ubide, han sido precisamente la participación ciudadana y la transformación social. Con el hilo conductor del arte, el euskera, el género y las tradiciones. El muralismo de Lekue aspira a mejorar el mundo, por dentro y por fuera. Y también a crear y a tejer comunidad.

Naciones Unidas


Según ha explicado, “la idea ha sido la de poner en práctica el concepto de learning by doing. Interiorizar el concepto mientras se lleva a cabo la acción”, subraya. “Hemos puesto en marcha nuestras técnicas de participación ciudadana y nuestra apuesta por mejorar los entornos estética pero también socialmente, creando puentes y utilizando el arte como vehículo para la transformación social”, explica. Irantzu Lekue subraya que ha desarrollado estos conceptos valiéndose de la experiencia “y nivel de conceptualización” adquiridos en marzo en Ginebra, durante su estancia en la sede de las Naciones Unidas junto a Unesco Etxea hasta donde acudieron seis artistas vascas acompañadas por la directora del centro, Arantzazu Acha. “Llevamos mucho tiempo trabajando la transformación social junto a diferentes agentes culturales y educativos, apostando por crear un nuevo ecosistema cultural que valora el arte por el arte y que apuesta además por utilizarlo como vehículo, como herramienta. La estancia en Ginebra ha supuesto un salto cualitativo, un enorme paso adelante en la definición del muchos proyectos, entre ellos, el de los murales para la transformación social y eso es lo que hemos aplicado en Ubide, reforzando los lazos entre la comunidad y demostrando que este modelo se puede aplicar en ciudades y en pueblos pequeños”. Según explica, “cuando nos aproximamos a experiencias creativas nuestra mirada cambia y eso influye en como miramos el mundo; si somos más o menos empáticas; si estamos dispuestas a entender otras realidades…” Lekue señala también que “en la medida en que una persona aprende cosas, las transmite también a terceros. Y añade que tiene ganas de escuchar voces expertas, voces que vienen de otras realidades y que ponen en valor, en un contexto como el de las Naciones Unidas, el arte y la cultura”.A Ginebra acudieron las artistas y gestoras culturales Elssie Ansareo, Irene Basilio Intxausti, Irantzu Lekue, Leire Martínez, Jone Otero y Arrate Velasco. Acudieron al Consejo de Derechos Humanos de la ONU donde asistieron al 37º período de sesiones del Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas.