Gana el miedo Mila esker ARTgia sorgune & aretora gerturatu zareten guztioi. Os hemos citado para la rueda de prensa más triste que me ha tocado dar. He decidido renunciar a llevar a cabo el mural «Bienvenida – Ongi etorria» en la Avenida Gasteiz 81. 

Renuncio a pesar de que el mural está acordado y firmado con los y las vecinas, propietarias de la fachada, a pesar de tener todos los papeles en regla y tener todos los servicios contratados, a pesar de las horas invertidas en planificación y elaboración del proyecto y en el desarrollo del proceso participativo. A pesar del esfuerzo de las más de 40 personas que han participado en el proyecto, del tiempo que las asociaciones o los coros, todas juntas, hemos invertido.

Renuncio para que la polémica se establezca en los cauces de los que nunca debió salir; alrededor de una mesa, de la negociación y del acuerdo.

Renuncio al mural en la Avenida Gasteiz 81 por la presión a la que estoy siendo sometida directa e indirectamente. Presión que sufrimos tanto nosotras como los vecinos del inmueble en cuestión y a los ataques personales fruto de esta campaña deleznable. Quiero comenzar con una recapitulación de los hechos.

En verano de 2017 el equipo ARTgia desarrolló tres proyectos muralísticos para la ciudad de Vitoria – Gasteiz. Se trató del primer concurso público organizado por el Ayuntamiento. Los 16 murales anteriores se habían adjudicado sin concursos. Este hecho, sólo este hecho supone un avance por el cual queremos felicitar al equipo de gobierno que tomó, por fin, una decisión que ningún gobierno anterior había tomado. Se nombró un jurado en el que participaron diferentes técnicos municipales de extensa trayectoria que fue el que valoró todos los proyectos que se habían presentado.

Nuestros tres proyectos fueron los más puntuados por el tribunal, fueron los ganadores, pero, las condiciones eran férreas y castigaban a las personas emprendedoras:

  • Para desarrollar un mural no hacía falta facturación en el ejercicio anterior.
  • Para desarrollar dos, se requería una facturación de 74.380 €.
  • Para desarrollar los tres se requería una facturación de 111.570€

Nosotras acabábamos de empezar y carecíamos de ejercicio anterior por lo que tuvimos que renunciar a dos murales que recayeron automáticamente en otra empresa.

Escogimos el más completo, el proyecto más redondo.

La idea original era la de realizarla en José Erbina. No pudo llevarse a cabo: no era la prioridad de las vecinas. Creemos en la participación ciudadana y las reuniones con los vecinos dejaron claro que preferían que se acometieran antes otras medidas que canalizaron al Ayuntamiento. Seguimos con la lucha y comenzamos entonces a buscar una nueva pared que fuese acorde con el proyecto. Que estuviese en una entrada de Vitoria – Gasteiz. Que trabajase el concepto de bienvenida, que trabajase la primera impresión al llegar a nuestra ciudad y encontramos la de la Avenida Gasteiz, 81. Comenzamos a trabajar y cuando estábamos desarrollando el proceso participativo ha estallado la polémica. Un proceso en el que han participado vecinas, vecinos, asociaciones, comerciantes.. un modo de trabajo que se basa en la ciudadanía y que tiene como fin mejorar el entorno y crear puentes entre las personas. Nuevas formas y colaboración frente a viejas maneras de hacer. Un debate público que es muy interesante, enriquecedor pero que con el paso de los días ha ido convirtiéndose en tóxico. Como sabéis el Colegio de Arquitectos ha propiciado un debate público que Vitoria – Gasteiz debe abordar. Yo misma mostraba mi acuerdo con las ideas clave del primer texto que presentaron. Cuestionaban la cantidad y los criterios de los murales del Casco Medieval.

Estamos de acuerdo. Nosotras desde que creamos ARTgia, hemos defendido eso, que el Casco Medieval cuenta ya con muchos murales y que la ciudad es mucho más. Nuestra decisión desde el principio ha sido la de no intervenir en el Casco Medieval en escala «macro». Ellos cuestionan los criterios o que una misma empresa haya realizado todos los murales sin concursos públicos. Nosotras también. Por eso, en septiembre de este año, renunciamos a presentarnos al concurso para que otras muralistas pudieran presentarse y que la ciudad gane en creación y las artistas en posibilidades de desarrollar sus trabajos.

Pero si hasta el otro día compartiamos el fondo, que no las formas, en la posición de algunos arquitectos, su cambio de discurso nos ha desconcertado.. La semana pasada el problema era el Casco Medieval y su sobrecarga muralística. Hoy el problema son también los barrios. Los hechos, en cambio, demuestran que lo que no les gusta es unir la participación ciudadana y el arte. Y que no les guste es muy lícito. Tan lícito como que a las personas de Vitoria – Gasteiz no nos gusten algunos edificios. Respeto a los gustos sí, críticas, también. ¿Imposiciones a la creación artística y zancadillas a otras disciplinas artísticas que cumplen con todos los requisitos? Es una línea roja que han sobrepasado. ¿Que los vecinos tienen miedo? Normal. Yo también. Llevamos tres días sufriendo una campaña deleznable. Mañana, seguro que hay cambios en las votaciones.

Recordemos que la pintura mural ha existido desde nuestros orígenes y que ha dado color siglo por siglo a la arquitectura. Desde el paleolítico con las pinturas rupestres, durante la antigüedad y la época románica. Del renacimiento, al barroco y en el Rococó y durante el modernismo… En el siglo XX, muralistas como Diego Rivera devolvieron la presencia de la pintura mural, grandes arquitectos como Le Corbusier

han utilizado los colores primarios en sus proyectos al estilo Mondrian, y artistas como Nestor Basterretxea han diseñado murales para dar color a grises fachadas. Si hoy no vemos algunas, es porque no se han mantenido o incluso porque el edificio ha sido destruído para construir en su lugar otros a la “moda”.

Estoy triste y sorprendida. Sorprendida por el poder que ciertos grupos de presión pueden llegar a tener en nuestra ciudad. Gana el miedo. Sinceramente, no me imaginaba que un grupo sectorial pudiera llegar a tener tanto poder. Poder para intentar legislar por encima de los partidos políticos del Ayuntamiento. Poder y estatus que sirve para saltarse canales de paricipación, mejores o peores, pero canales, para volver a las maneras de siempre.

Me sorprende y me ha molestado también la escasa formalidad en la elaboración de un discurso cambiante y poco contrastado. Poco contrastado porque el martes, cuando nos reunimos con uno de sus representantes desconocía, por ejemplo, que el edificio blanco y su poesía visual habían sido ya intervenidos. El edificio blanco y su poesía visual lleva meses revestido de negro en su parte central, en el Hotel General Alava. El edifico empieza más adelante, después está revestido y llega hasta el antiguo Restaurante Lagardere. ¿Dónde estaban? ¿preparando esta suerte de caza de brujas? Lo cierto es que antes de saltar a los medios de comunicación no lo habían comprobado. Poca seriedad por solicitar la paralización de una obra a través de los medios de comunicación. Chocante, cuando con el discurso se está animando a establecer cauces legales y el cauce son los tribunales a los que no han acudido.

Como he dicho, me retiro y dejo la vía libre para que el Colegio de Arquitectos encabece ahora la lucha por la poesía visual de este edificio que tiene «cierto» valor -desconociendo lo que significa «cierto»-. Si su lucha es franca así lo harán porque lo objetivo es que la «poesía visual» no es tal con el revestimiento. Porque Vitoria – Gasteiz va a ganar si el Colegio de Arquitectos logra que el cartel que cuelga de la pared deje de lucir roña y óxido. Y sino, seguirá así, con el revestimiento y con el óxido. Quiero acabar de forma propositiva. Invitando a un debate sosegado. Apoyo que se establezcan criterios como piden el Colegio de Arquitectos pero quiero dejar claro que hacerlo así es propio de lobbys, de élites que no han sido votadas. Lo mismo hicieron cuando hace unas semanas pidieron, para ellos, el edificio histórico de la gasolinera de Goya, en la Florida. También podía haber sido la Casa de las Mujeres, el Museo del vino o el de Mercedes Benz. Pero pedir y ejercer presiones a golpe de titular está fuera de lugar.

Mi propuesta es la de la elaboración de un mapa de paredes “muralizables”. Para ello, confío plenamente en la diligencia del cuerpo técnico de la administración pública. Y en la creación de puentes con los sectores afectados directamente. Con las arquitectas y arquitectos del territorio y con el tejido creativo. Un marco para el acuerdo. Un marco para terminar con episodios tan desagradables y agotadores. Unmarco de colaboración, multidisciplinar, de hibridación, que se base en el respeto entre disciplinas. Por último, una nota de género. El muralismo ha abierto una puerta para la visibilización del arte producido por mujeres. Mujeres artistas que hemos sido tradicionalmente invisbilizadas. En un momento en el que algo está cambiando, con fallos, con errores, con posibles mejoras pero cambiando, considero erroneo el planteamento y la campaña que en sus comienzos yo misma apoyaba, pero que al paso de los días deja entreveer un rechazo al trabajo muralistico. Considero que esta práctica artistica no solo beneficia a la ciudad de Vitoria-Gasteiz, desde un punto de vista artístico y creativo, sino que, además, visibiliza y da valor al trabajo realizado por mujeres artistas que en algunos casos son también jóvenes. Esta polémica nace a partir de una entrevista a un grupo de hombres artistas, sin presencia de ninguna mujer. Puede que sea pertinente abordar este tema también, desde la perspectiva de género, en la arquitectura y también en la cultura y el arte. Lo dicho, renuncio a realizar el mural en la Avenida Gasteiz porque si algo han logrado es quitarnos la ilusión, que es la gasolina de este y cualquier otro proyecto.

Gana el miedo. El infundido por los grupos de presión. Pero alguien tendrá que explicar en qué es mejor una ciudad triste, con óxido y sin colores. Eskerrik asko.

Quiero agradecer públicamente la labor y el tesón de personas que trabajan activamente por mejorar esta ciudad, día a día. Me refiero, en especial, al departamento de participación ciudadana, al propio Alcalde, a las personas o cargos públicos que estos días nos habéis escrito, llamado y que os habéis preocupado. Y cómo no a los vecinos a los que, como a nosotras, esta polémica ha pillado en medio. En días como hoy y con campañas así parece imposible pero… seguiremos. Programando cultura, trabajando en y por el arte y apostando por unir la participación y las actividades artísticas por la transformación social. Esker mila.